Miercoles, 16 de Agosto de 2017
20 de Mar | 00:25:00 - POLITICA
Cambió el relato: Macri comparó el paro docente con Japón después de las bombas

El Presidente compartió en sus redes sociales una foto que muestra a niños de Hiroshima mientras estudian entre ruinas.

El presidente Mauricio Macri compartió hoy en sus redes sociales un texto acompañado por una imagen y reflexionó sobre el conflicto docente en el país. Allí comparó a un grupo de niños de Japón que concurrían a clases después de la explosión de la bomba atómica en Hiroshima. "Para que un país pueda levantarse, la escuela nunca debe parar", sentenció en su escrito.
"La foto fue tomada en Hiroshima meses después de la explosión atómica que arrasó el 90% de los edificios, fábricas, calles, plazas y casas de esa ciudad", precisó el mandatario. "Sin embargo se ve que los chicos continuaron estudiando en una escuela sin paredes, sentados en pupitres rotos, cajones de carbón y mandarinas rodeados de su ciudad pulverizada", agregó.

"Por dos años Hiroshima estuvo en ruinas pero durante ese tiempo sus alumnos nunca dejaron de asistir a clases. Para que un país pueda levantarse la escuela nunca debe parar", concluyó el jefe de Estado y publicó además una imagen que ilustra su relato.

El texto completo:
Para que un país pueda levantarse la escuela nunca debe parar

Hace unos días Infobae publicó esta foto que me llamó mucho la atención. Unos chicos de 7 y 8 años toman una clase al aire libre en medio de una ciudad completamente en ruinas. La foto fue tomada en Hiroshima meses después de la explosión atómica que arrasó el 90% de los edificios, fábricas, calles, plazas y casas de esa ciudad y dejó más de 150.000 personas muertas, decenas de miles de ellas de manera fulminante.

Sin embargo en la foto se ve que los chicos continuaron estudiando en una escuela sin paredes, sentados en pupitres rotos, cajones de carbón y mandarinas rodeados de su ciudad pulverizada. Dos meses después de la bomba, de pie, al frente de todos ellos volvió a estar el maestro. Dando clases como todos los días, como si nada hubiese cambiado, aunque los chicos no tuvieran ni libros ni cuadernos y muchos de ellos, tampoco padres.

Por dos años Hiroshima estuvo en ruinas, sin escuelas, pero durante ese tiempo sus alumnos nunca dejaron de asistir a clases y los maestros nunca dejaron de estar al frente de ellos.

Para que un país pueda levantarse la escuela nunca debe parar.


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