Viernes, 28 de Febrero de 2020
06 de Feb | 00:03:00 - POLITICA
Aseguran que los rugbiers no comen la comida de la cárcel, solo la que le llevan sus padres

Por Urgente24

En Crónicas de la tarde, una cronista desde la cárcel de Dolores informó que los rugbiers tienen una actitud altanera con los guardiacárceles y que Maximiliano Thomsen es el líder del grupo. Por otro lado, el abogado Fernando Burlando expresó que pedirá la prisión preventiva debido a que ninguno de los acusados aclaró cuál fue el rol que cumplió en el crimen de Fernando Báez Sosa en Villa Gesell.


Tras ser los principales acusados de la muerte de Fernando Báez Sosa, los rugbiers pasan sus días en la cárcel de Dolores. El abogado Fernando Burlando, quien forma parte de la defensa de los padres de Báez Sosa, habló con Crónicas de la tarde y adelantó que pedirá la prisión preventiva: "Hoy por hoy, tenemos potestad acusatoria. Más allá de lo que opine la fiscal, tenemos nuestro parecer. Dada la precariedad de la instancia y que nadie haya aclarado su rol en el crimen, no podemos sacar a ninguno. Formularemos prisión preventiva para todos". Además, indicó que pedirán pericias psicológicas para los acusados, para saber si mataron a Fernando por placer.


Los periodistas del panel del programa revelaron que el pacto de silencio entre los amigos se rompió y contaron que uno de los padres de los rugbiers quiere cambiar de abogado para la defensa de su hijo. Este hombre, quien tenía un puesto jerárquico en una importante empresa, pidió el retiro voluntario y con ese dinero verá si puede pagarle a uno de los mejores abogados penalistas de la Argentina. Otros 2 padres más quieren separarse de la defensa del Dr. Hugo Tomei.


Desde la cárcel de Dolores, una cronista informó que ya se cumplió 1 semana desde que el grupo ingresó al penal.

"Están con miedo porque, si bien están separados de los reclusos, a la noche les gritan 'Te estamos esperando, rugbier'. Esto se lo gritan a Maximiliano Thomsen, quien sigue aunando al grupo y da órdenes. Por otro lado, la soberbia no baja. Con los guardiacárceles se llevan bien pero siguen con una postura altanera. Lo cierto es que no comen la comida que le sirven, esperan a que sus padres se la traigan. Esto no puede ser por mucho tiempo ya que no tienen heladera ni microondas. Nos contaron que tienen asistencia psicológica y espiritual. Esta puede ser una estrategia para pasar al pabellón de evangélicos", aseguró.


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