Lunes, 11 de Noviembre de 2019
05 de Nov | 09:41:00 - JUDICIALES
BERNARDA GARAY OCAMPO, LA JUSTICIERA DE VILLA MADERO:

En el año 2007 tuve la oportunidad de defender a una mujer que había sido víctima de un asalto, y como consecuencia del mismo, ella terminó con la vida de uno de los delincuentes.

Hablo de Bernarda Garay Ocampo, conocida también como “La justiciera de Villa Madero”.

Ocampo se encontraba en su domicilio, cuando dos delincuentes ingresaron al mismo, dispuestos a hacer lo que sea necesario con tal de salirse con la suya.


En aquel momento, mi defendida permanecía reposando en su habitación, debido al exhausto tratamiento que estaba llevando a cabo. Bernarda sufría de cáncer.
Los malvivientes la sorprendieron y la maniataron de pies y manos con los cables del televisor, la tendieron sobre la cama y desde allí, ella presenció el espectáculo más horroroso que le tocó vivir. Los ladrones, de no más de 25 años, la despojaron de todas sus pertenencias, y al marcharse, además de llevarse todos sus objetos de valor, se llevaron todo el dinero ahorrado que sería destinado para cubrir su tratamiento oncológico.
Al huir, olvidaron sobre la cama donde se encontraba tendida Bernarda, un revolver cargado calibre 38 largo. Ella pudo liberarse de las ataduras, colmada de desesperación por la gran pérdida que había sufrido, tomó el arma y salió en busca de los delincuentes, para recuperar al menos, el dinero destinado a su tratamiento.
En aquel momento de angustia y desesperación, Ocampo pensó que si no recuperaba el dinero, la enfermedad la mataría, es por ello que decidió enfrentarse a muerte con los delincuentes con tal de luchar por recuperar lo que era suyo. Así que, al salir a la vereda de su casa y visualizar a los delincuentes, les gritó, y al voltearse uno de ellos, Ocampo disparó creyendo que el sujeto sacaría otra pistola de su ropa.
El delincuente falleció en el momento. Acto seguido, Bernarda en pleno estado de shock emocional, no dudó en llamarme. Su voz se quebraba, estaba conmocionada, no entendía lo que estaba sucediendo. Me repetía una y otra vez que estaba viviendo una pesadilla.
Le aconsejé que llamara a la policía de manera urgente, e intente transmitirle un poco de tranquilidad a través del teléfono.
Ocampo fue imputada por los cargos de homicidio con exceso en la legítima defensa. Día y noche, durante dos años, trabajé en este caso, recurriendo una y otra vez para que se haga justicia. Los tiempos procesales son muy extensos, pero finalmente logré que la sobreseyeran de todos los cargos.
AnalíaPuigdéngolas y Ricardo Cabrera, jueces de la Sala II del Tribunal firmaron la resolución en la que la Cámara considera que mi defendida no pudo comprender la criminalidad de sus actos debido al grado de conmoción por el que estaba atravesando en ese momento al ver que dos personas se llevaban los ahorros que le salvarían la vida.
Para resolver de esa manera, los jueces tomaron en cuenta los informes médicos que realizaron los psicólogos y psiquiatras especialistas en la materia, los cuales evidenciaron que Bernarda no había comprendido la criminalidad del hecho al momento de disparar y que su estado de conmoción había sido tan traumático que no tuvo un momento de lucidez.
De este modo, conseguí demostrar ante la Sala II del Tribunal que Bernarda se encontraba en un estado de severa afectación emocional que le impidió comprender la criminalidad de sus actos, y la mujer fue declarada inocente.
Actualmente, mantengo comunicación con Bernarda, y a pesar de que su vida cambió completamente y nunca más volvió a ser la misma, siquiera pudo regresar a su casa, por el trauma que le representaba estar allí, por lo que decidió volver a su país de origen, tengo el agrado de poder comunicar que finalmente, venció esa maldita enfermedad y hoy en día goza de una excelente salud.
Bernarda también cambió mi vida. Hoy puedo alegrarme de saber que el destino le dio otra oportunidad para seguir con vida, pero jamás olvidaré su estremecedora voz aquella noche del 2007.

Dr Hugo Lopez Carribero
ABOGADO PENALISTA
PARTIDO LA MATANZA


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