Lunes, 23 de Septiempbre de 2019
06 de Sep | 10:19:00 - INFORMACION GENERAL
MAÑANA SE RECUERDA EL SISMO DE 7 GRADOS DONDE TEMBLO MEDIA ARGENTINA

Ayer tembló media Argentina. Es que el sismo que se registró a las 8.53 en la provincia de Catamarca fue el más potente de los últimos cuatro años —tuvo una magnitud de 6.5 en la escala de Richter— e hizo que el temblor se expandiera en segundos a cientos de kilómetros a la redonda. El Instituto Nacional de Previsión Sísmica no utilizó ningún eufemismo para referirse al fenómeno: se trató de un "terremoto".

El movimiento tuvo su epicentro en las serranías del Ambato, a unos 50 kilómetros de la capital catamarqueña. Debido a que es un área desolada y a que el temblor ocurrió a 57 kilómetros de profundidad, los daños que se registraron fueron mínimos. Si un temblor de esta misma magnitud se hubiera producido debajo de, por ejemplo, la Ciudad de Buenos Aires, hoy se hablaría de una catástrofe. En Argentina no se hace predicción sísmica. Por eso, el terremoto tomó por sorpresa a los habitantes de Catamarca y de las otras trece provincias en las que repercutió: La Rioja, Salta, Jujuy, Tucumán, Santiago del Estero, Chaco, Santa Fe, Corrientes, Entre Ríos, San Juan, Córdoba, Mendoza y Buenos Aires. También se notó en los edificios más altos de la Capital Federal.

En un primer momento, el Instituto de Previsión Sísmica informó que el temblor había sido de 6.3 en la escala de Richter. Unas horas más tarde, las computadoras de ese centro volvieron a hacer los cálculos y se llegó a la conclusión de que el sismo fue en realidad de 6.5 grados. Hasta los propios expertos del Instituto —trabajan un edificio de dos pisos ubicado en pleno centro de San Juan— se asustaron.

El último sismo de esta magnitud que se había registrado en el país fue el 12 de mayo de 2000, en San Antonio de los Cobres, Salta. Otro de esa misma potencia se produjo en San Juan, el 8 de junio de 1993. El terremoto de San Juan de 1977, que destrozó el pueblo de Caucete, tuvo una magnitud de 7.4.

¿La razón del fenómeno? Las placas que forman la corteza terrestre están continuamente en movimiento, chocando entre sí. Hasta que llega un momento en que la energía que esa fricción logra juntar es descomunal y la Tierra dice basta. Ahí se produce el terremoto. La Argentina está sobre una placa —su nombre es Sudamérica— que se mueve 5 centímetros por año hacia el Oeste y choca contra otra placa —Nazca—, que está en el Pacífico.

De acuerdo a los especialistas del Instituto de Previsión Sísmica, es imposible saber con exactitud durante cuánto tiempo se extendió el terremoto. Calculan, sin embargo, que puede haber durado alrededor de un minuto. Enseguida, el temblor —las ondas sísmicas se expanden a una velocidad de 8 kilómetros por segundo— se sintió en el resto del país.

En la provincia de Catamarca fue donde se produjeron los mayores daños. En las localidades de Los Angeles, Miraflores y Concepción, por ejemplo, al menos unas 15 casas y algunas capillas y edificios escolares construidos en la década del cincuenta se les cayeron los techos y les aparecieron grietas en las paredes. Fue tanto el miedo que sintieron los vecinos de esos poblados que muchos anoche aún permanecían fuera de sus casas.

Para peor, las réplicas del sismo —son los reacomodamientos de las placas posteriores a un terremoto— se siguieron sintiendo a lo largo del día. Hasta anoche se habían detectado ocho; se espera que haya más réplicas a lo largo de esta semana.

En los primeros minutos posteriores al terremoto, la ciudad de Catamarca se quedó sin suministro de electricidad y sin servicio telefónico por algunos minutos. Las columnas del tendido aéreo de energía temblaron y vibraron con fuerza.

Mientras el temblor sacudía todo, los catamarqueños empezaron a salir a la calle con lo puesto. Los edificios públicos fueron evacuados, los bancos suspendieron sus actividades y los directivos de las escuelas —en todos sus niveles— dispusieron evacuar a los alumnos y llamar de urgencia a los padres para retirar a los chicos.

El terremoto de Catamarca de 2004 fue un movimiento sísmico ocurrido en la provincia de Catamarca, Argentina, el 7 de septiembre de 2004, a las 8.53 UTC-3.

Registró una magnitud de 6,5 en la escala de Richter.

Su epicentro se localizó en la Sierra de Ambato, en la provincia de Catamarca, a una profundidad de 57 km.

El terremoto fue sentido en "grado VII " en la escala de Mercalli.1

El terremoto pudo ser percibido en 14 provincias argentinas así también como en países limítrofes tales como Chile y Paraguay.

Ocasionó una víctima indirecta y cerca de 40 heridos.

En la provincia de Catamarca al menos 1.307 casas y algunas capillas y edificios escolares sufrieron daños o se derrumbaron por completo. En los primeros minutos del terremoto la ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca se quedó sin electricidad y teléfono.

En las rutas 1 y 4 hubo desmoronamientos de lomadas y el tránsito se vio interrumpido.

El Hospital de niños "Eva Perón" sufrió daños en la mampostería del piso superior y los pacientes internados debieron ser evacuados a la planta baja

En las rutas provinciales 1 y 4 hubo desmoronamiento de lomadas y el transito quedó suspendido. Ni siquiera el hospital de Niños "Eva Perón", el centro pediátrico de mayor complejidad de la provincia, se salvó: sufrió daños en la mampostería del piso superior y los internados fueron evacuados a la planta baja.

De acuerdo a los informes oficiales, sólo una persona murió durante el terremoto. Francisca Ernestina Barros (68) sufrió un "paro cardiorrespiratorio" en la terminal de ómnibus de Catamarca, mientras temblaba todo el edificio. La mujer, según se informó, padecía asma.

Tan amplio fue el radio en el que se sintió el sismo que al mismo tiempo en que caía la torre de una iglesia en el poblado riojano de Aimogasta, los tribunales de la bonaerense San Martín eran evacuados, al igual que la Casa de Gobierno del Chaco y la Municipalidad de Santa Fe.

En las torres más altas del territorio porteño también se sintió el temblor. De golpe, todas las calles del microcentro se llenaron de oficinistas que habían abandonado, asustados, sus lugares de trabajo. Una hora después no tuvieron más remedio que volver a trabajar.


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